¿ 70 x 7 ?
¿ 70 x 7 ?
Estos hechos históricos fueron predichos en el evangelio de Marcos.
El historiador Justo Gonzalez escribe:
“El partido de los celotes, que se oponía tenazmente al régimen romano, siguió existiendo aún después de las atrocidades de Varo, y jugó un papel importante en la gran rebelión que estalló en el año 66 d.C. Esa rebelión fue quizá la más violenta de todas, y a la postre llevó a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., cuando el general —y después emperador— Tito conquistó la ciudad y derribó el Templo” (González, J. Historia del cristianismo. Obra Completa. Miami: Unilit, 2009, p. 27).
El Templo de Herodes, conocido también como el Templo de Jerusalén, fue un lugar sagrado para el judaísmo. E.P. Sanders, importante erudito en la erudición sobre el Jesús histórico, observa:
“Los judíos tenían que adorar o servir a Dios (obligación implícita en el segundo de los diez mandamientos, que prohíbe “el servicio” a los otros dioses: Ex 20,4; Dt 5,8). Esto suponía, sobre todo, adorarle en el Templo de Jerusalén.
La Biblia exige que los varones judíos acudan al Templo tres veces al año, en las fiestas de peregrinación. En el siglo I, la dispersión de la población judía hacía esto imposible; los judíos procedentes de las regiones más remotas de Palestina probablemente iban al Templo una vez al año, pero los que vivían en otros países (llamados colectivamente la diáspora) muy rara vez realizaban la peregrinación. Acudieran o no, los judíos pagaban el impuesto del Templo, que sufragaba los sacrificios ofrecidos en nombre de toda la comunidad” (Sanders, E.P. La figura histórica de Jesús. Navarra: Verbo Divino, 2000, p. 57).
En el evangelio de Marcos podemos observar un fragmento donde Jesús parece predecir, no sólo la destrucción del Templo de Herodes, sino también la destrucción de la ciudad de Jerusalén:
«Cuando Jesús salía del templo ese día, uno de sus discípulos le dijo:
—Maestro, ¡mira estos magníficos edificios! Observa las impresionantes piedras en los muros.
Jesús respondió:
—Sí, mira estos grandes edificios, pero serán demolidos por completo. ¡No quedará ni una sola piedra sobre otra!» (Marcos 13: 1-2 NTV).
William McDonald, teólogo, profesor y presidente de Emmaus Bible College, hizo este análisis al respecto:
“13:1 Mientras el Señor Jesús salía del área del templo por última vez antes de Su muerte, uno de Sus discípulos intentó suscitar Su entusiasmo acerca de la magnificencia del templo y de la arquitectura alrededor. Los discípulos estaban ocupados con los triunfos arquitectónicos involucrados en levantar aquellas enormes piedras. 13:2 El Salvador replicó que todo esto estaba a punto de ser destruido. No iba a quedar una piedra sobre otra que no fuese totalmente destruida cuando los ejércitos romanos invadiesen Jerusalén en el 70 d.C. ¿Para qué preocuparse por cosas que sólo son efímeras sombras?” (MacDonald, W. Comentario Bíblico. Barcelona: Editorial Clie, 2004, p. 1370).
La mayoría de académicos concuerdan en que el evangelio de Marcos fue escrito antes del año 70 d.C. Esto quiere decir que fue escrito antes de la destrucción de Jerusalén y del Templo. Los eruditos estiman una fecha a mediados de la década de los 60, lo cual indica que estamos ante un texto verdaderamente predictivo.
D.A. Carson y Douglas J. Moo, eruditos del Nuevo Testamento, escriben:
“La mayoría de los académicos contemporáneos fechan el Evangelio de Marcos a mediados de la década de los 60” (Carson, D.A.; Moo D.J. Introducción al Nuevo Testamento. Barcelona: Editorial Clie, 2005, p. 127).
Paul Benware, erudito del Nuevo Testamento, escribe:
“Aunque se han propuesto varias fechas para el evangelio de Marcos, parece probable que se escribiera alrededor del 64 al 68 d.C. Esto se basa en gran medida en una declaración hecha por Ireneo, padre de la Iglesia. Dijo que Marcos escribió su evangelio después de la muerte de Pedro. Por cuanto Pedro murió en las persecuciones del emperador Nerón (que comenzaron en el 63 d.C.), la fecha más temprana sería el 64 d.C.” (Benware, P. Panorama del Nuevo Testamento. Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz, 1993, p. 97).
Los eruditos D.A. Carson y Douglas J. Moo señalan:
“Pero dejando a un lado la cuestión de si Jesús podía predecir el futuro, la mayoría de estudiosos que cree que Marcos se escribió antes del año 70 d.C. admite que Jesús predice la caída de Jerusalén. Argumentan que si Marcos escribió en torno al año 65, estaba tan cercano a los acontecimientos del año 70 que podía ver las consecuencias de la situación política reinante” (Carson, D.A.; Moo D.J. Introducción al Nuevo Testamento. Barcelona: Editorial Clie, 2005, p. 100).
Kareemalexandervlog
(Ilustración sobre el ataque romano a Jerusalén y la destrucción del Templo de Herodes, en el año 70 d.C.)
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